Los Perales homenajeó su historia

A 77 años de la inauguración del barrio de Mataderos, se realizó un acto con vecinos, comuneros, legisladores e integrantes de organizaciones vinculadas con la historia local. Durante la ceremonia fueron colocadas dos placas: una en restitución de la original de la fundación y otra en homenaje al ex intendente Emilio Siri.

El barrio Los Perales, en Mataderos, volvió a poner en primer plano su historia y su identidad con un acto realizado en torno al mástil central del complejo habitacional, en el marco de la semana del aniversario de su fundación. La actividad reunió a integrantes de la Junta Comunal 9, vecinos históricos, dirigentes, investigadores y referentes vinculados con el patrimonio y la historia de la zona.

El encuentro tuvo como eje la colocación de dos placas conmemorativas. Una de ellas fue destinada a restituir la placa original que recordaba la fundación del barrio, mientras que la segunda fue colocada en homenaje al doctor Emilio Siri, quien se desempeñaba como intendente de la Ciudad de Buenos Aires durante el período en que se puso en marcha el proyecto habitacional.

La fecha tiene un significado particular para la historia de Mataderos. El 2 de septiembre de 1949, Eva Perón inauguró oficialmente el Barrio Los Perales, uno de los proyectos de vivienda social impulsados durante el primer peronismo. La iniciativa se encontraba vinculada con el denominado Plan Eva Perón de vivienda social, gestionado por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Con el paso de las décadas, Los Perales se convirtió en uno de los conjuntos habitacionales más reconocibles de la zona sur de la Ciudad. Su diseño respondió a una concepción que buscaba combinar vivienda, espacios verdes y servicios comunitarios, una característica que lo diferenció de otros desarrollos de la época.

El barrio fue concebido como un barrio obrero y jardín, con viviendas de calidad, espacios comunes y equipamiento propio. Entre sus instalaciones se destacó una pileta de natación y también una escuela, elementos que formaban parte de una mirada integral sobre el acceso a la vivienda. La propuesta no se limitaba, de esta manera, a entregar una unidad habitacional, sino que buscaba construir un entorno urbano con servicios destinados a quienes allí vivirían.

Durante el acto, esa concepción fue reivindicada como parte de la identidad histórica de Los Perales. La ceremonia permitió, además, recuperar nombres, acontecimientos y protagonistas que forman parte de la memoria colectiva de Mataderos.

La actividad contó con la participación de la Junta Comunal 9, junto con la arquitecta Rosa Aboy, el presidente de la Junta de Estudios Históricos de Mataderos, Orlando Falco, y el investigador Rodrigo Más. También estuvieron presentes dirigentes y vecinos históricos del barrio, muchos de ellos vinculados durante años con la preservación de la memoria y el patrimonio de la zona.

La ceremonia tuvo además un momento de carácter religioso con la bendición del padre Ariel Duarte, de la Parroquia San Pantaleón, que acompañó el homenaje realizado en el espacio central del complejo.

La iniciativa para la colocación de las placas surgió de los bloques de comuneros y legisladores que participaron de la organización del homenaje. Entre los presentes estuvo la legisladora Claudia Neira, quien encabeza el bloque legislativo mencionado por los organizadores.

La comunera Lorena Crespo fue una de las encargadas de difundir la actividad y poner en contexto su significado. En su publicación recordó el origen del proyecto y destacó las características que hicieron de Los Perales un modelo de urbanización obrera para su época.

Más allá de las diferencias políticas y de las distintas miradas que puedan existir sobre aquel período histórico, el aniversario permitió recuperar una discusión que atraviesa a buena parte de los grandes conjuntos habitacionales construidos durante el siglo XX: el derecho a una vivienda digna y a contar con un entorno urbano adecuado para desarrollar la vida cotidiana.

En Los Perales, esa historia permanece visible en su arquitectura, en sus espacios comunes y, especialmente, en la memoria de quienes viven o vivieron allí. Para los vecinos más antiguos, el barrio no representa solamente un conjunto de viviendas: es también una parte inseparable de la identidad de Mataderos.

El acto funcionó así como una instancia de reconocimiento y recuperación de la memoria barrial. La restitución de la placa original permitió volver a señalar físicamente el momento fundacional de Los Perales, mientras que el homenaje a Emilio Siri recuperó el papel que tuvo la administración municipal en la puesta en marcha de aquel proyecto.

A 77 años de aquella inauguración, el barrio continúa formando parte del paisaje cotidiano de Mataderos. Sus calles, sus viviendas y sus espacios comunes son testimonio de una política habitacional que marcó una etapa de la historia porteña y que dejó una huella que todavía permanece.

La celebración del aniversario volvió a reunir a generaciones de vecinos alrededor de una historia compartida, en un barrio que, pese al paso del tiempo y a las transformaciones de la Ciudad, conserva una identidad propia. En torno a su mástil central, Los Perales volvió a recordar cómo nació y cuál fue la idea que estuvo detrás de su construcción: que el acceso a la vivienda también podía estar acompañado por espacios comunitarios, servicios y una concepción integral del bienestar.