Vélez y Los Pumas, 40 años de historia

El estadio José Amalfitani fue homenajeado por su vínculo con el rugby argentino, a cuatro décadas del primer partido de Los Pumas en Liniers. El reconocimiento se realizó antes del test match ante Sudáfrica y reunió a dirigentes de Vélez, autoridades de la UAR y funcionarios porteños.

El estadio José Amalfitani volvió a ser escenario de un reconocimiento que une dos historias deportivas que desde hace cuatro décadas comparten un mismo lugar: Vélez Sarsfield y Los Pumas. En la previa del encuentro que la Selección Argentina de rugby disputó este sábado frente a Sudáfrica, la institución de Liniers realizó un homenaje por los 40 años del primer partido del seleccionado nacional en ese escenario y reafirmó la condición del estadio como la “Casa del Rugby Argentino”.

La ceremonia sirvió para poner en valor una relación que excede la realización de partidos y que se convirtió, con el paso del tiempo, en parte de la identidad deportiva del barrio de Liniers y de la propia historia del rugby argentino. Desde aquel primer encuentro disputado en 1986, el Amalfitani recibió a Los Pumas en numerosas oportunidades y se transformó en uno de los escenarios más reconocidos para los grandes compromisos internacionales del seleccionado.

En ese contexto, Vélez entregó una placa conmemorativa para recordar las cuatro décadas transcurridas desde aquella primera presentación. El reconocimiento buscó destacar el vínculo institucional construido a lo largo de los años y el lugar que el estadio ocupa para el rugby nacional.

La denominación de “Casa del Rugby Argentino” acompaña al José Amalfitani desde hace 40 años y representa una distinción que quedó asociada a la trayectoria del estadio. El escenario de Liniers, conocido fundamentalmente por ser la casa de Vélez, desarrolló a lo largo de las décadas una identidad que también lo convirtió en una referencia para el rugby argentino.

El homenaje se concretó en una jornada particularmente significativa, ya que el estadio fue nuevamente elegido para recibir a Los Pumas en un partido de máxima exigencia frente a Sudáfrica. La presencia del seleccionado volvió a poner en primer plano una relación que comenzó en la década del 80 y que se mantuvo vigente a través de diferentes generaciones de jugadores, entrenadores y dirigentes.

Dirigentes y autoridades presentes

En representación de Vélez Sarsfield participaron del acto el vicepresidente segundo, Gustavo García; el vicepresidente tercero, Nelson Pugliese; y el secretario Federico Balestrini. Los dirigentes del club compartieron la ceremonia con representantes de la Unión Argentina de Rugby y autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Por la UAR estuvieron presentes el vicepresidente primero, Fernando Rizzi; el vicepresidente segundo, Jaime Barba; el secretario, Rodrigo Roncero; y el tesorero, Matías Gorosito.

También participaron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; el jefe de Gabinete de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny; y el secretario de Deportes porteño, Fabián Turnes.

La presencia de representantes de las distintas instituciones reflejó la importancia que adquirió el aniversario y permitió recuperar parte de una historia que comenzó hace cuatro décadas, cuando el estadio de Vélez abrió sus puertas al seleccionado argentino de rugby.

Desde entonces, el José Amalfitani se convirtió en una de las sedes habituales para los partidos internacionales de Los Pumas. El vínculo se fue consolidando con el tiempo y permitió que el público del rugby tuviera en Liniers un escenario de referencia para acompañar al seleccionado.

El estadio también aportó su infraestructura y su capacidad para recibir acontecimientos deportivos de gran convocatoria. La combinación entre la tradición de Vélez, las características del Amalfitani y la creciente importancia internacional del rugby argentino contribuyó a construir una relación que se mantuvo durante generaciones.

Una historia que continúa

El homenaje realizado antes del partido ante Sudáfrica no se limitó a recordar una fecha. También permitió remarcar la continuidad de una relación que sigue vigente. Cuatro décadas después del primer partido de Los Pumas en Liniers, el seleccionado regresó al mismo escenario para disputar otro compromiso internacional y volvió a encontrar en el Amalfitani una de sus casas históricas.

Para Vélez, el reconocimiento representa además la puesta en valor de una faceta de su historia deportiva que trasciende al fútbol. El club ha recibido a lo largo de los años distintas disciplinas y acontecimientos, pero la relación con el rugby argentino alcanzó una dimensión particular por la cantidad y relevancia de los partidos disputados en el estadio.

La denominación “Casa del Rugby Argentino” sintetiza precisamente esa historia. No se trata solamente de un escenario utilizado para determinados encuentros, sino de un espacio que quedó incorporado a la memoria del seleccionado y de sus seguidores.

A 40 años de aquella primera presentación, la placa entregada por Vélez funcionó como un reconocimiento institucional y como un gesto hacia todos quienes formaron parte de ese recorrido. Jugadores, entrenadores, dirigentes, trabajadores del club y de la UAR, además de miles de espectadores que acompañaron a Los Pumas desde las tribunas, forman parte de una historia compartida.

El partido frente a Sudáfrica agregó así un nuevo capítulo a esa trayectoria. Mientras el seleccionado argentino volvía a presentarse en uno de los estadios más emblemáticos de su historia, Vélez aprovechó la ocasión para recordar el comienzo de una relación que se mantiene intacta cuatro décadas después.

El José Amalfitani volvió a recibir a Los Pumas y, con ello, a reafirmar un lugar que construyó durante 40 años. El homenaje permitió mirar hacia atrás, pero también dejó en evidencia que la historia entre Vélez y el rugby argentino continúa escribiéndose en Liniers.